lunes, 6 de junio de 2011

MARCO TEÓRICO


Conocer la estructura del colesterol así como las consecuencias que provocan su  alto y bajo nivel en la sangre, permitiéndonos así realizar una estadística de las  personas propensas a enfermedades cardiacas.
El colesterol es un lípido que se encuentra en los tejidos corporales y en el plasma  sanguíneo de los vertebrados. Se presenta en altas concentraciones en el hígado,  médula espinal, páncreas y cerebro.

La importancia del colesterol se debe a que se le relaciona con la enfermedad    arteriosclerótica, en particular cuando afecta las arterias del corazón (arterias  coronarias)  Los niveles óptimos de colesterol varían según la cantidad de factores de riesgo  cardiovascular que tenga una persona (alimentación rica en grasas, alcohol,  enfermedades hepáticas y renales, sedentarismo, obesidad, diabetes, problemas  cardiacos, tabaco, género, edad, antecedentes familiares etc.

Cuantas más circunstancias de las anteriores se den, mayor es el riesgo de  padecer un problema cardiovascular y, por tanto, más bajo debe ser el nivel de colesterol.
Desde el punto de vista alimentario podemos resumir en dos los aspectos más importantes:
• Evitar el exceso de calorías
• Vigilar la cantidad y calidad de las grasas consumidas
Ambas cosas tienen mucho que ver con los procedimientos de preparación de las comidas
Sugerencias bien sencillas:
• Eliminar toda la grasa visible de los alimentos de origen animal, incluida la piel del pollo.
• Preferir el asado, horneado, hervido, guisado con aliños (condimentos) y, en lo posible, no consumir frituras.
• Restringir en lo posible el consumo de productos de panadería y pastelería que se fabrican con manteca vegetal.
• Cuando deba agregarse algún tipo de grasa a las comidas, ya sean  ensaladas o frituras ocasionales, utilizar solamente aceites vegetales, dándole preferencia al de oliva o al de canola, aunque, si se va a ser realmente moderado en su uso, cualquier aceite vegetal puede ser utilizado.
El colesterol llega a las células a través del torrente circulatorio,  transportado por vehículos especiales denominados «lipoproteínas». Dos de las  lipoproteínas más importantes son las de baja y alta densidad (LDL y HDL,  respectivamente)  Las lipoproteínas de baja densidad se denominan LDL y transportan una fracción  de colesterol desde el hígado al resto de las células del organismo, donde será  utilizado para fabricar las membranas de las células. Su importancia es tal que sin   el colesterol no seria posible la vida del ser humano. Pero, cuando el colesterol de  las LDL aumenta más de lo necesario, se puede depositar en las paredes de las  arterias, donde provoca la formación de placas, dificultando el riego de las células.
Por dicho motivo, a dicha fracción de colesterol se le califica como colesterol malo.
  El colesterol es el principal esterol del organismo humano y precursor de todos los demás esteroides corporales. Se encuentra formando parte de membranas celulares, lipoproteínas, ácidos biliares y hormonas esteroideas.
 El colesterol es un importante constituyente de los cálculos biliares, pero su principal función patológica, lo constituye la producción de aterosclerosis de arterias vitales, causando enfermedad coronaria, cerebrovascular y vascular periférica. 
 El origen del colesterol en el organismo tiene dos fuentes, la externa y el que produce el propio organismo. Debido a que el organismo puede producir su propio colesterol, existe la posibilidad que personas que no consuman colesterol, tengan niveles sanguíneos elevados por tener algún desorden genético-metabólico que conlleva a dicha elevación. Estos desordenes son más común de lo que se cree y son la principal causa de ateroma y de enfermedades vasculares, entre ellas el infarto agudo al miocardio. Por esto la importancia de determinar en forma precoz los niveles elevados de colesterol en los pacientes.
 Los alimentos derivados de animales son ricos en colesterol especialmente huevos, lácteos y las carnes. La mayoría de este está en forma esterificada. El organismo absorbe aproximadamente la mitad del colesterol contenido en la dieta. Los esteroles vegetales son escasamente absorbidos por el organismo.
 El colesterol es sintetizado prácticamente por todas las células nucleadas del organismo. El hígado es el principal órgano productor  (10 % del total), siendo otros órganos importantes en la producción el intestino, corteza suprarrenal, testes y ovario. La síntesis del colesterol se halla regulada sobre todo por la ingesta de colesterol en la dieta.
 El colesterol por ser una grasa es poco soluble en agua, por lo que si se transportara libre por la sangre sería en forma de gotas de colesterol y se vería en nuestra sangre como gotas de grasa. Pero el caso, es que la naturaleza ha ideado una manera de hacer soluble en agua al colesterol y transportarlo por la sangre y esto es por medio de lipoproteínas.
 Las lipoproteínas son complejos lipoproteicos mediante los cuales el colesterol, ésteres de colesterol, los triglicéridos y fosfolípidos son transportados a través de la sangre.
 El colesterol asociado a las lipoproteínas de baja densidad se le denomina LDL-colesterol, y se le conoce como "colesterol malo", ya que es la principal lipoproteína que lleva el colesterol del hígado al resto del organismo.
 Al colesterol asociado a la lipoproteína HDL se le denomina HDL-colesterol, y se le conoce como "colesterol bueno" ya  que su principal función es recoger el colesterol de los tejidos, y llevarlo al hígado.
 El aumento del LDL-colesterol a nivel sanguíneo lleva a un conjunto de proceso que desembocan en la formación de placas inestables en las paredes de los vasos sanguíneos, conocidos como ateromas. Estas placas reducen la luz de las arterias y venas, y si una de estas placas se desprende puede producir ya sea un infarto agudo al miocardio o en el cerebro un derrame.
Niveles del colesterol sanguíneo y su relación con el infarto agudo al miocardio
 La medición de solamente el colesterol sérico total tiene valor limitado. Sin embargo cuando se mide en conjunto con las diferentes lipoproteínas sobre todo las LDL y las HDL ofrece un panorama más amplio sobre la probabilidad de producción de ateroma y por lo tanto de riesgo de coronariopatías.
 Los niveles normales séricos de colesterol varían con la población y suelen aumentar con la edad. Dichos niveles a diferencia de los niveles normales de otros metabolitos séricos carecen de relevancia. Esto en el sentido que los valores normales indican los rangos medios en los que se encuentra una población, sin decirnos si esos niveles son de riesgo o no de formación de ateroma.
 Por eso, aunque en lípidos se puede hablar de niveles normales es mejor utilizar los niveles recomendables ya que estos sí nos indican riesgo de formación de ateroma.
 Como se mencionó existen varios tipos de hiperlipidemias que son importantes de diagnosticar,  sobre todo en niños y jóvenes, pues sus niveles de colesterol circulantes son muy altos y por lo tanto los riesgos son elevados, sobre todo en las tipo II y III. Además, existen muchos factores ambientales como la dieta, y el fumado que también inciden en aumento de los niveles de lípidos sanguíneos.

Los niveles de colesterol de la sangre están estrechamente relacionados con el tipo de grasa de los alimentos y con la cantidad de colesterol de la dieta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada